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La Coctelera

Angel Tradición

14 Marzo 2006

Peter Bellamy, The Transports

Peter Bellamy (1946-1991), Inglaterra, era una de las figuras más asombrosas de principios de los años 60s, un hipertradicionalista incomprometido que trajo la cappella al primer plano de la escena Britfolk. En 1965 Bellamy co-fundó The Young Tradition, junto a Royston Wood y Heather Wood, trío vocal dinámico de gran popularidad en aquellos años. Bellamy siguió grabando y trabajando prolíficamente durante los años 70s y los 80s, aun cuando su audiencia leal fué mermando a lo largo del tiempo.

Además de su impresionante ópera "The Transports, Bellamy es quizás más conocido por su fascinación por la poesía de Rudyard Kipling, habiendo grabado al menos cinco álbumes relacionado con Kipling. La devoción de Bellamy a un escritor procolonial del siglo XIX cuyo anatema era el arco imperalista y de fuerte inclinación de izquierdas, politizó la escena musical inglesa, siendo causa de controversias entre sus propios seguidores.

Muchos citan la ópera The Transports de Peter como su obra maestra. Basada en hechos reales estrictamente investigados que unieron mediante la Primera Flota su ciudad natal Norwich, con Australia. Fué escrita en tan solo cuatro dias y las canciones son tradicionales inglesas.

En el álbum, editado en 1977 (reeditado en 1992) participan gente tan importante como Martin Carthy, The Watersons, Bert Lloyd, Nic Jones, Cyril Tawney y June Tabor, entre otros.

El papel de Peter en el álbum era él de narrador. " El cantante de la calle ", un papel que se había reservado para recrearse en la parodia entre los "arenques ahumados" (the Kippers' parody), (supongo que se referiría a los presos) y los Transportes a los cuales llamaban "cangrejos de guerra", refiriendose a los barcos que transportaban los presos.

Una canción de Fairport Convención, "Meet on the ledgeen" se acerca también al tema aunque quizás desde un punto de vista más lírico que real.

La historia:The Transports I
Overture

En 1783 un joven de 19 años llamado Henry Cabell, fue condenado con su padre y otro hombre llamado Abraham Carman a la horca por robar en una casa de campo en Alburgh en Norfolk del sur. En el juicio no se halló ninguna prueba sobre los motivos que indujeron a estos aldeanos pobres a cometer éste delito pero como hecho peculiar en el informe se dice que robaron las mantas de las camas y la carne conservada en escabeche de los barriles del sótano. El padre de Henry y Abraham Carman fueron conducidos al Tribunal encadenados desde la carcel y ejecutados públicamente.

The Ballad of the Henry & Susannah I

Sin embargo, a Henry le fué conmutada la pena de muerte por una de "transporte" durante 14 años. Esperando a ser enviado a ultramar compartió la carcel del castillo con otros cuarenta o cincuenta criminales. A finales de ese mismo año 1783, fué condenada a muerte otra chica de 19 años llamada Susannah Holmes, de Thuriton, Norfolk del sur, por el robo en una casa de algún tipo de ropa y plata por valor de 2.13 libras. También le conmutaron la pena por otra del transporte esperando en la carcel de Norwich a ser enviada en un barco a la prisión de las colonias.

Henry y Susannah, jóvenes y sencillos aldeanos maleducados, fueron encarcelados durante tres años en algún lejano pais desconocido por unos hechos que hoy dia seguramente serían considerados actos delictivos menores con alguna condena condicional en periodo de prueba.

La razón de la larga espera estaba motivada porque 1783 fué el año en el que Gran Bretaña fué derrotada en la guerra de la Independencia de los Estados Unidos siendo privada de las colonias americanas donde solía transportar a sus presidiarios.

Us Poor Fellows

Los actos delictivos estaban muy extendidos por toda la ciudad cuya población estaba muy influenciada por la revolución industrial. En el pais, trabajadores y soldados sin tierrras ni trabajo recurrieron bajo la presión de la pobreza al robo y al contrabando. La Ley aumentó en vano la severidad de sus penas colgando a los más peligrosos criminales y azotando a los pequeños delincuentes. Las cárceles estaban repletas y como el gobierno de las ciudades estan acostumbrados a enviarlos a América, determinaron los trabajos forzados para los reclusos.

Por fin, en 1786, decidieron enviar una flota de barcos con prisioneros a una colonia en Nueva Gales del Sur,en la costa este de Australia, que había sido explorada por el Capitán Cook diecisiete años antes. Allí, en un continente lejano habitado solo por algunas tribus aborígenes el embarazoso exceso de población criminal estaría fuera de la vista y de la mente.

Mientras tanto, entre la miseria y la barbarie que prevalecía en la carcel, Henry y Susannah encontraron el amor. En 1786 tuvieron un hijo al que llamaron igual que su padre, Henry Cabell que se dedicó en cuerpo y alma a su hijo y a la madre y que a pesar de la insistencia ante las autoridades no les permitieron casarse.

Cuando el niño tenía cinco meses, ordenaron enviar a las presas a Plymouth donde se unirian a la expedición bajo el mando del Capitan Arthur Phillip. Henry Cabell renovó desesperadamente su petición para que le permitieran casarse, y pidió ser transportado con Susannah, pero fue rechazado. En noviembre de 1786, el carcelero John Simpson, se disponía a partir con Susannah y su bebé, y otras dos prisioneras, para un lento viaje de 350 millas, en un lluvioso noviembre, a Plymouth. Después de tres horas a bordo del barco donde debían esperar el transporte, el Capitan dijo que él no tenía ningunas instrucciones sobre hijos y rechazó rotundamente aceptar al bebé y Susannah, desesperada, amenazó con suicidarse. Simpson, el carcelero, se vió obligado a desembarcar con el bebé.

Por suerte, Simpson a pesar de su fuerte carácter, era un hombre amable ( después de éste incidente sería conocido como "el carcelero humanitario") y decidió poner el hecho en conocimiento del Ministro de asuntos exteriores Lord Sydney. Partió hacia Londres cuidando al bebé sobre sus rodillas, y alimentándolo como mejor podía en las posadas del camino. En Londres, dejó al niño con una mujer de confianza y, seguido de una muchedumbre enardecida, fue directamente a la casa de Lord Sydney, donde intentó disuadirlo para que el niño viajara con su madre.


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